Nos despertamos e hicimos lo que cualquier otro día, ducha, saludos, desayuno y al hospital. Comenzamos antes a pasar la visita, ya estamos más distribuidos, yo la paso con los cirujanos y los internistas, junto a las stagier.
A la media hora de estar con la ronda, nos grita Pilar, que ha venido una urgencia, una niña que le ha picado una serpiente. Aviso que lo que voy a contar es triste, y no me gustaría que alguien lo pase mal, es la vida, y en África peor.
Niña de 6 años de edad con mordedura en mano izquierda, sudorosa, disnea importante y un síndrome compartimental en el brazo izquierdo, tremendo, y consciente
La pediatra empieza a pedir cosas, guantes, yo le indico donde están, porque todos estábamos haciendo algo, y ella viene de hospital, donde lo pide y se lo dan, pronto comprende que se tiene que buscar la vida. La familia informa que ha sido mordida el día anterior, que le habían llevado a una especie de consultorio, que le mandaron a casa y que compraran el antídoto, se volvieron a casa y la niña comenzó a pedir mucho agua la volvieron a llevar, y les dijeron que la trajeran a Ebomé. (Esto fue lo que yo más o menos entendí, aunque si hay diferencias no son importantes). Todos intuimos la gravedad de la niña, no sabían que tipo de serpiente era, con lo cual era difícil encontrar el antídoto, pero es que además no había absolutamente nada en la farmacia del pueblo que se le pudiese poner como antídoto. Clemence le había canalizado una vía, pero Estefanía me pidió que le canalizara otra por si acaso se perdía y además era muy pequeñita (aquí no están acostumbrados a canalizar angiocateteres gordos).Comenzamos con medicación varia, diluciones, y la pobre Clemance se sintió agobiada, le dije que ya me ocupaba yo, y que además ya le formaría en ello (me vino muy bien, porque tengo el seminario o taller pendiente y no sabía como afrontarlo para que no se sintiesen mal, esta fue la ocasión). Utilizamos los dilutores, las llaves de tres pasos, los dial-aflow. Bueno los que conoceis las emergencias extrahospitalarias, pues como una de las duras, con una niña de 6 años. La sacamos de la zona de urgencias y la llevamos al quirofano, porque es el lugar donde tenemos todo a mano, como esta en anuria, pues hay que sondarle, la niña se pone muy nerviosa y nos dice que le dejemos por favor rezar (son musulmanes), cuando le preguntamos una de las mil veces que lo hicimos como se llama, nos contesta que no nos lo dice para que no hablemos mal de ella (porque se estaba quejando, la pobre). Cuando conseguimos ver la orina muy oscura ,en este intervalo, se vuelve a intentar localizar algún antídoto, y se habla con el padre para comentarle la gravedad del asunto, y la necesidad de que se realice un traslado lo antes posible pues esta en fracaso renal y es necesario una hemofiltración, el padre hace llamadas de teléfono, el médico nuestro Samuel, por otro lado y al final deciden que el mejor sitio para llevar a la niña era Youande, la capital a 3,30 horas de Kribi. En principio se la llevaban los padres, pero Estefanía y Pilar dicen que le acompañan en la ambulancia nuestra. Nos ponemos todos a preparar (Marcos sigue siendo de 10, agarrando la bombona de oxigeno que es más alta que yo y pesa muchísimo, metiéndola, en la ambulancia, etc). Me dicen que si no me importa acompañarles y por supuesto que no tengo problemas, no me había ofrecido, porque pensé que yendo ellas dos no habría problemas. Acomodamos a la niña y nos fuimos, la madre con el conductor, y en la parte de atrás hay tres asientos paralelos a la cabina más dos a un lado, al lado estaba el padre, Estefanía de pié, y Teresa, Pilar y yo en los asientos, cuando llevábamos una hora de camino la niña se pone peor, aumenta la disnea, ya no solo tiene el brazo hinchado, sino que ya le ocupa parte del tórax. Paramos la ambulancia, se baja el padre, y me paso, hacemos una intubación totalmente reglada y bien, y continuamos el viaje. Estefanía siempre dando ambú, y cuando tenía espontánea colocamos una llave de tras pasos, con otras conexiones para hacer un tubo en T. El resto del viaje lo hicimos así, el padre y la madre con el conductor, Teresa, sentada, y Pilar, Estefanía y Yo atrás administrando medicación y ventilando. Con esta guisa, teníamos que parar en los controles que tiene la policía y en uno de ellos, nos dijeron que no pasábamos, y la gente intentaba mirar por la ventanilla (por supuesto sin aire acondicionado). Tras 3,30 aproximadamente llegamos a Youandé, pero una cosa es llegar a la ciudad y otra al hospital, para empezar es una ciudad muy ruidosa y más sucia. Nada más incorporarnos a la vorágine de coches, y como teníamos las ventanas abiertas, paso un camión que nos dejó negras por el humo, bueno fue, que me volvió el estómago del revés, y empecé a sentirme mal, (no había tomado ni agua desde las 7 de la mañana cuando desayuné, y serían las cinco y media o las 6), y de pronto avisé tranquilamente que iba a vomitar y saqué medio cuerpo fuera de la ambulancia y vomité, las otras no daban crédito, y pensaban que me caía, (lo único que pensaba, era que os ibais a reír de mí diciendo que ya estoy tan aburguesada que me mareo en la ambulancia, y claro que ha sido así, nada más que con matices).
Por fin llegamos al hospital, paramos y empiezan a acercarse médico, Estefania, dando ambú, y contando al médico, el cual se iba alejando poco a poco, y aparecía otro, y hacía lo mismo, y otro, y así hasta 6, y al final dijeron que tenía que venir el anestesista (yo creo que cuando le hablaba de la medicación que le habíamos puesto les daba miedo y no quería enterarse de nada más). Cuando llegó la anestesista, una mujer bajada de la película del planeta de los simios, y conste que no tiene connotaciones racista solo una forma de expresar su inexpresividad, cuando le comentamos la necesidad de oxigeno desapareció y dijo que ya nos avisaría para subir (después nos enteramos que le pidieron más dinero al padre por ese oxigeno que nunca trajeron), sacamos a la niña, y en la camilla de la ambulancia se introdujeron dentro del hospital. Yo me quedé recogiendo la ambulancia y ya iba suficiente comitiva. Después de recoger me dice que se tiene que llevar la ambulancia porque al entrar en la ciudad hemos pinchado, y la verdad no nos hemos enterado, se lleva la ambulancia, y me quedo sola a la puerta de la urgencia, me siento en una piedra, y unas señoras me ofrecen unas sillas, no ha pasado 10 minuto y viene el padre gritando que su hija se ha muerto, se abraza a mí, gritando e hiperventilando, le tranquilizo, pero la que no esta tranquila soy yo, no entiendo que ha pasado, porque efectivamente la niña estaba mal pero para morirse en esos momentos. Espero, y al rato llegan mis compañeras con unas caras tremendas, intentan darme la noticia, les digo que ya la conozco pero no entiendo que ha pasado, y me cuentan: iban con la camilla rápida por los pasillos, cuando de pronto las patas de la cabecera de la camilla se han doblado, y la niña ha caído de cabeza, le han recogido (el padre ha estado en todo momento), la camilla no sabían poner bien las patas y el padre ha llevado en volandas la camilla, Pilar a detectado al auscultarle bradicardia, y Estefanía parada cardiaca, han comenzado maniobras de RCP sobre la camilla que llevaba en volandas el padre y por los pasillos, han llegado a la REA, y todos se han quedado parados, han pedido adrenalina y sin inmutarse contestan que no tienen (eso si unas pantallas planas de monitores magnificas), piden atropina y dicen que no saben si queda, total ellas siguen dando masaje, pero nadie se acerca, dejan de dar masaje.
Cuando bajan a contármelo Pilar no puede con la impotencia y se pone a llorar (es normal, yo intento mantener el tipo).Esto es África y sus circunstancias. Pero todavía nos queda otro trago, bajan la camilla con la niña encima, y la dejan en mitad de la calle, al ser, musulmana no le dejan en la morgue, y el padre nos ha pedido el favor de que les llevemos a los tres a casa de un familiar en la capital, a lo cual aceptamos. Por otro lado el familiar, es el hermano del padre que es médico, que ha estado allí todo el tiempo y que parece un hombre-madelman, al rato aparece con su todoterreno e introducen a la niña en la parte de atrás, acompañamos a la madre, y durante el tiempo que tardan en acoplar a la niña, la madre sale a nuestro encuentro y nos abraza…………sin palabras. Un montón de emociones dispares, rabia, impotencia, comprensión,………….Nos montamos en la ambulancia calladas las cuatro y nos vamos a la procura (es una especie de hotel regentada por religiosos, por cierto con un todo terreno PM). Cuando nos bajamos nos abrazamos sin más.
Nos fuimos a cenar a un chico (en 20 años es la primera vez para mí), después nos metimos en la cama en una habitación limpia con cuatro camas, el baño dentro pero el servicio fuera. Pilar y yo no hemos pegado ojo.
A la media hora de estar con la ronda, nos grita Pilar, que ha venido una urgencia, una niña que le ha picado una serpiente. Aviso que lo que voy a contar es triste, y no me gustaría que alguien lo pase mal, es la vida, y en África peor.
Niña de 6 años de edad con mordedura en mano izquierda, sudorosa, disnea importante y un síndrome compartimental en el brazo izquierdo, tremendo, y consciente
La pediatra empieza a pedir cosas, guantes, yo le indico donde están, porque todos estábamos haciendo algo, y ella viene de hospital, donde lo pide y se lo dan, pronto comprende que se tiene que buscar la vida. La familia informa que ha sido mordida el día anterior, que le habían llevado a una especie de consultorio, que le mandaron a casa y que compraran el antídoto, se volvieron a casa y la niña comenzó a pedir mucho agua la volvieron a llevar, y les dijeron que la trajeran a Ebomé. (Esto fue lo que yo más o menos entendí, aunque si hay diferencias no son importantes). Todos intuimos la gravedad de la niña, no sabían que tipo de serpiente era, con lo cual era difícil encontrar el antídoto, pero es que además no había absolutamente nada en la farmacia del pueblo que se le pudiese poner como antídoto. Clemence le había canalizado una vía, pero Estefanía me pidió que le canalizara otra por si acaso se perdía y además era muy pequeñita (aquí no están acostumbrados a canalizar angiocateteres gordos).Comenzamos con medicación varia, diluciones, y la pobre Clemance se sintió agobiada, le dije que ya me ocupaba yo, y que además ya le formaría en ello (me vino muy bien, porque tengo el seminario o taller pendiente y no sabía como afrontarlo para que no se sintiesen mal, esta fue la ocasión). Utilizamos los dilutores, las llaves de tres pasos, los dial-aflow. Bueno los que conoceis las emergencias extrahospitalarias, pues como una de las duras, con una niña de 6 años. La sacamos de la zona de urgencias y la llevamos al quirofano, porque es el lugar donde tenemos todo a mano, como esta en anuria, pues hay que sondarle, la niña se pone muy nerviosa y nos dice que le dejemos por favor rezar (son musulmanes), cuando le preguntamos una de las mil veces que lo hicimos como se llama, nos contesta que no nos lo dice para que no hablemos mal de ella (porque se estaba quejando, la pobre). Cuando conseguimos ver la orina muy oscura ,en este intervalo, se vuelve a intentar localizar algún antídoto, y se habla con el padre para comentarle la gravedad del asunto, y la necesidad de que se realice un traslado lo antes posible pues esta en fracaso renal y es necesario una hemofiltración, el padre hace llamadas de teléfono, el médico nuestro Samuel, por otro lado y al final deciden que el mejor sitio para llevar a la niña era Youande, la capital a 3,30 horas de Kribi. En principio se la llevaban los padres, pero Estefanía y Pilar dicen que le acompañan en la ambulancia nuestra. Nos ponemos todos a preparar (Marcos sigue siendo de 10, agarrando la bombona de oxigeno que es más alta que yo y pesa muchísimo, metiéndola, en la ambulancia, etc). Me dicen que si no me importa acompañarles y por supuesto que no tengo problemas, no me había ofrecido, porque pensé que yendo ellas dos no habría problemas. Acomodamos a la niña y nos fuimos, la madre con el conductor, y en la parte de atrás hay tres asientos paralelos a la cabina más dos a un lado, al lado estaba el padre, Estefanía de pié, y Teresa, Pilar y yo en los asientos, cuando llevábamos una hora de camino la niña se pone peor, aumenta la disnea, ya no solo tiene el brazo hinchado, sino que ya le ocupa parte del tórax. Paramos la ambulancia, se baja el padre, y me paso, hacemos una intubación totalmente reglada y bien, y continuamos el viaje. Estefanía siempre dando ambú, y cuando tenía espontánea colocamos una llave de tras pasos, con otras conexiones para hacer un tubo en T. El resto del viaje lo hicimos así, el padre y la madre con el conductor, Teresa, sentada, y Pilar, Estefanía y Yo atrás administrando medicación y ventilando. Con esta guisa, teníamos que parar en los controles que tiene la policía y en uno de ellos, nos dijeron que no pasábamos, y la gente intentaba mirar por la ventanilla (por supuesto sin aire acondicionado). Tras 3,30 aproximadamente llegamos a Youandé, pero una cosa es llegar a la ciudad y otra al hospital, para empezar es una ciudad muy ruidosa y más sucia. Nada más incorporarnos a la vorágine de coches, y como teníamos las ventanas abiertas, paso un camión que nos dejó negras por el humo, bueno fue, que me volvió el estómago del revés, y empecé a sentirme mal, (no había tomado ni agua desde las 7 de la mañana cuando desayuné, y serían las cinco y media o las 6), y de pronto avisé tranquilamente que iba a vomitar y saqué medio cuerpo fuera de la ambulancia y vomité, las otras no daban crédito, y pensaban que me caía, (lo único que pensaba, era que os ibais a reír de mí diciendo que ya estoy tan aburguesada que me mareo en la ambulancia, y claro que ha sido así, nada más que con matices).
Por fin llegamos al hospital, paramos y empiezan a acercarse médico, Estefania, dando ambú, y contando al médico, el cual se iba alejando poco a poco, y aparecía otro, y hacía lo mismo, y otro, y así hasta 6, y al final dijeron que tenía que venir el anestesista (yo creo que cuando le hablaba de la medicación que le habíamos puesto les daba miedo y no quería enterarse de nada más). Cuando llegó la anestesista, una mujer bajada de la película del planeta de los simios, y conste que no tiene connotaciones racista solo una forma de expresar su inexpresividad, cuando le comentamos la necesidad de oxigeno desapareció y dijo que ya nos avisaría para subir (después nos enteramos que le pidieron más dinero al padre por ese oxigeno que nunca trajeron), sacamos a la niña, y en la camilla de la ambulancia se introdujeron dentro del hospital. Yo me quedé recogiendo la ambulancia y ya iba suficiente comitiva. Después de recoger me dice que se tiene que llevar la ambulancia porque al entrar en la ciudad hemos pinchado, y la verdad no nos hemos enterado, se lleva la ambulancia, y me quedo sola a la puerta de la urgencia, me siento en una piedra, y unas señoras me ofrecen unas sillas, no ha pasado 10 minuto y viene el padre gritando que su hija se ha muerto, se abraza a mí, gritando e hiperventilando, le tranquilizo, pero la que no esta tranquila soy yo, no entiendo que ha pasado, porque efectivamente la niña estaba mal pero para morirse en esos momentos. Espero, y al rato llegan mis compañeras con unas caras tremendas, intentan darme la noticia, les digo que ya la conozco pero no entiendo que ha pasado, y me cuentan: iban con la camilla rápida por los pasillos, cuando de pronto las patas de la cabecera de la camilla se han doblado, y la niña ha caído de cabeza, le han recogido (el padre ha estado en todo momento), la camilla no sabían poner bien las patas y el padre ha llevado en volandas la camilla, Pilar a detectado al auscultarle bradicardia, y Estefanía parada cardiaca, han comenzado maniobras de RCP sobre la camilla que llevaba en volandas el padre y por los pasillos, han llegado a la REA, y todos se han quedado parados, han pedido adrenalina y sin inmutarse contestan que no tienen (eso si unas pantallas planas de monitores magnificas), piden atropina y dicen que no saben si queda, total ellas siguen dando masaje, pero nadie se acerca, dejan de dar masaje.
Cuando bajan a contármelo Pilar no puede con la impotencia y se pone a llorar (es normal, yo intento mantener el tipo).Esto es África y sus circunstancias. Pero todavía nos queda otro trago, bajan la camilla con la niña encima, y la dejan en mitad de la calle, al ser, musulmana no le dejan en la morgue, y el padre nos ha pedido el favor de que les llevemos a los tres a casa de un familiar en la capital, a lo cual aceptamos. Por otro lado el familiar, es el hermano del padre que es médico, que ha estado allí todo el tiempo y que parece un hombre-madelman, al rato aparece con su todoterreno e introducen a la niña en la parte de atrás, acompañamos a la madre, y durante el tiempo que tardan en acoplar a la niña, la madre sale a nuestro encuentro y nos abraza…………sin palabras. Un montón de emociones dispares, rabia, impotencia, comprensión,………….Nos montamos en la ambulancia calladas las cuatro y nos vamos a la procura (es una especie de hotel regentada por religiosos, por cierto con un todo terreno PM). Cuando nos bajamos nos abrazamos sin más.
Nos fuimos a cenar a un chico (en 20 años es la primera vez para mí), después nos metimos en la cama en una habitación limpia con cuatro camas, el baño dentro pero el servicio fuera. Pilar y yo no hemos pegado ojo.
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