Día libre, nos despedimos de Raquel y Miquel que ya se marchan y nosotros Marcos, Elisa y yo nos marchamos a dar una vuelta por el pueblo. Es un pueblo de unos ochenta mil habitantes, pero claro todos ellos viviendo en casas bajas y desperdigadas, o sea un espacio tremendo ocupa ese pueblo, nos vamos a callejear y acabamos en el mercado que también es enorme (hice una foto general y casi me linchan, tienen un mal rollo con eso de las fotos), compro a mi madre una maleta pequeña, yo soy así como nosotros no tenemos maletas….. Hace un calor de justicia, no hace sol pero es tremendo, Marcos no puede más y se marcha a la casa, nosotros nos vamos a la playa. Allí se nos han acercado dos hombres que querían ser nuestros amigos jejeje, querían nuestra dirección en España así podríamos estar en su casa la próxima vez vendríamos a su casa y si ellos iban a España pues en la nuestra jejeje, no se porqué esto me suena. También se me ha acercado una niña de unos diez años que iba desnuda y acompañada de dos niños de unos 6 o 7 años, de pronto se me pone al lado casi pegada y me dice que la puedo mirar si quiero GLUPGLUP (sin palabras porque me pone una vozzzzzzzzz) justo en ese momento llega Elisa y le dice que se marche, por fin se va. Cuando volvemos a la casa para comer, solo nos da tiempo a ducharnos porque nos avisan de que la mujer de la cesárea esta malita, y claro Elisa y yo nos fuimos al hospital. Verdaderamente estaba malita, una endometritis, mala pinta y gran preocupación, bueno total otro día que comemos a las tantas, y después por la tarde volvimos para ver como se encontraba.
Información a tener en cuenta, no se lavan las manos jamás. Es una pelea que espero no perder.
Los trabajadores del hospital como ya he dicho son de la tribu Malí, y andan como Michel Jacson, para atrás, es tremendo parece que no tienen pilas. De verdad es para no creérselo, el otro día en la cesárea la persona que estaba de circulante se durmió encima la mesa de las suturas, si no fuera por el drama, daría risa.
Por la noche volví a morirme
Información a tener en cuenta, no se lavan las manos jamás. Es una pelea que espero no perder.
Los trabajadores del hospital como ya he dicho son de la tribu Malí, y andan como Michel Jacson, para atrás, es tremendo parece que no tienen pilas. De verdad es para no creérselo, el otro día en la cesárea la persona que estaba de circulante se durmió encima la mesa de las suturas, si no fuera por el drama, daría risa.
Por la noche volví a morirme
No hay comentarios:
Publicar un comentario